Una tarjeta de regalo puede atraer ventas de temporada sin convertir tu trabajo en una cadena de descuentos. Define primero qué compra la persona: un monto abierto, un servicio específico o una experiencia. Incluye fecha de vencimiento, forma de reservar, servicios excluidos y si puede transferirse.
Presenta dos o tres opciones fáciles de elegir. Por ejemplo: regalo de $50, experiencia facial o sesión de peinado. Añade una tarjeta digital bonita y un mensaje que la compradora pueda personalizar. No prometas disponibilidad inmediata; aclara que la cita depende del calendario.
Antes de promocionarla, prueba todo el recorrido: pago, confirmación, entrega y canje. Registra cada tarjeta con número, valor, compradora, destinataria y saldo. Así el regalo se siente profesional y tú mantienes control.