Una promoción navideña puede atraer interés y aun así complicarte el mes si vendes más citas de las que puedes atender. Antes de publicarla, calcula cuántos espacios reales tienes después de restar descansos, citas regulares y tiempo para limpiar o preparar materiales.
Elige un objetivo: llenar días lentos, vender tarjetas de regalo o aumentar reservas de un servicio específico. Define fecha de inicio y cierre, cantidad disponible, depósito, condiciones y qué sucede si la clienta cambia la cita. Evita promociones abiertas “hasta nuevo aviso”.
Haz una prueba sencilla: imagina que se venden todas en un día. ¿Puedes cumplir sin correr ni bajar la calidad? Si la respuesta es no, reduce la cantidad. Una promoción profesional debe ser clara para la clienta y manejable para ti.