Un nombre bonito no siempre explica lo que la clienta está comprando. Si tu menú dice “Glow Facial” o “Set Premium”, añade debajo una descripción corta: resultado esperado, qué incluye, duración, precio y para quién es ideal.
Haz una revisión sencilla: pídele a alguien que no conozca tu negocio que lea el menú durante un minuto. Luego pregúntale qué servicio elegiría y qué dudas le quedaron. Si necesita escribirte para entender lo básico, falta información.
Evita esconder condiciones importantes al final. Retoques, depósitos, cancelaciones y preparaciones deben aparecer cerca del servicio o en un enlace visible. Un menú claro no tiene que ser largo; tiene que ayudar a comparar y decidir sin sentirse perdida.