Un testimonio creíble cuenta una experiencia, no promete que todas las personas obtendrán el mismo resultado. Pide permiso antes de publicar y confirma qué nombre, fotografía o inicial puede mostrarse. Selecciona comentarios específicos sobre atención, claridad, comodidad, proceso o duración del resultado, en lugar de frases genéricas como “me encantó”.
No corrijas el sentido de las palabras ni inventes detalles para hacerlas más impresionantes. Puedes editar errores mínimos o acortar, siempre que la opinión conserve su significado. Acompaña el testimonio con el servicio relacionado y una nota breve de contexto. Distribúyelos en páginas de servicios, historias destacadas y propuestas, sin llenar cada espacio. La prueba social funciona mejor cuando apoya información clara; no debe sustituirla ni convertirse en una garantía.
