Antes de grabar o publicar, explica qué deseas mostrar y dónde se utilizará. Una clienta puede aceptar que aparezcan sus manos y no su rostro, o permitir una historia temporal, pero no un anuncio. El consentimiento debe ser específico y libre; recibir un servicio no significa aceptar contenido.
Incluye una autorización sencilla en tu formulario y confirma verbalmente el día de la cita. Guarda la respuesta junto al material. Si la clienta cambia de opinión, escucha la solicitud y revisa qué puedes retirar. Evita mostrar conversaciones, nombres, datos de salud o información que no sea necesaria. También puedes crear contenido sin identificar a nadie: planos cerrados, herramientas, proceso y resultado parcial. Respetar límites no reduce tu marketing; demuestra el cuidado con el que manejas la confianza.
