Antes de diseñar una promoción, confirma cinco datos: servicio incluido, precio final, fechas válidas, disponibilidad y forma de reservar. Si existen cargos adicionales, requisitos o límites, deben aparecer de manera visible. Una oferta confusa genera más mensajes, pero no necesariamente más ventas.
Después define el motivo de la promoción. ¿Quieres llenar horarios específicos, presentar un servicio o recuperar clientas anteriores? Esa respuesta decide el mensaje y la audiencia. Utiliza una imagen del trabajo real, un título legible y un solo llamado a la acción. Revisa el enlace y prepara una respuesta para las preguntas previsibles. No publiques “descuento” sin calcular tiempo, materiales y ganancia. Una promoción profesional atrae con claridad, protege el valor del servicio y evita sorpresas al momento de pagar.
