Usa una fotografía cuando el resultado visual habla por sí solo: un peinado terminado, una manicura detallada o un producto bien presentado. El carrusel funciona mejor cuando necesitas explicar pasos, comparar opciones o responder una pregunta por partes. El video corto es ideal para mostrar movimiento, proceso, ambiente y transformación.
No elijas el formato porque está de moda; elígelo por la idea. Una recomendación sencilla puede ser una historia. Una duda repetida merece un carrusel que la clienta pueda guardar. Un proceso satisfactorio gana fuerza en video. Antes de diseñar, escribe en una frase qué debe entender la persona al terminar. Si el mensaje no está claro, ningún formato lo arreglará. Primero define la intención; después elige la presentación más simple.
