Una cita puede darte contenido para varios días sin convertir el servicio en una producción. Antes de comenzar, graba el espacio preparado. Durante el proceso, toma dos o tres clips cortos de las manos trabajando, las herramientas y un detalle importante. Al terminar, registra el resultado con buena luz y el mismo ángulo.
De ese material pueden salir una fotografía del resultado, un video del proceso, una historia con una recomendación y un carrusel explicando el cuidado posterior. La clave no es grabar más: es saber qué necesitas antes de empezar. Prepara una lista breve de tomas, pide permiso a la clienta y guarda todo en una carpeta con la fecha y el servicio.
